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lunes, 21 de septiembre de 2015

El Hobbit

Un 21 de septiembre de 1937 se publicó por primera vez el Hobbit. J. R. R. Tolkien no lo sabía, pero se iba a convertir a partir de ese momento, y también gracias a El Señor de los Anillos, en uno de los más célebres escritores del siglo XX, además de un gran filólogo.

Pero, ¿de dónde surgió la idea de El Hobbit? Tolkien llevaba dando vueltas a la cabeza a su mundo de fantasía desde la Primera Guerra Mundial, pero esta fue el primer reflejo del ordenamiento del caos que tenía en su mente de personajes, nombres y paisajes. Todo empezó detrás de la hoja de uno de los exámenes que corregía en la Universidad de Oxford, en donde él era profesor, a finales de la década de los años 20. Durante los años siguientes fue dando forma a la mitología, dibujando mapas y diseñando los primeros personajes. Esta no fue tarea fácil, pues cada vez que lo releía cambiaba de opinión. Un ejemplo es el nombre de Gandalf, que primero sirvió para el personaje del enano principal, posteriormente Thorin, o el de Smaug, anteriormente llamado Prfytan.


El libro se convirtió en todo un éxito, siendo uno de los primeros de ambiente fantástico en lograrlo. Su estilo intentaba imitar a los antiguos poemas épicos de época altomedieval, llenos de aventuras y criaturas mitológicas. Además, al mismo tiempo era una historia narrada para niños, como un cuento, de ahí que fuese una de las lecturas de Tolkien a sus propios hijos. Se convirtió para los ingleses en un libro de cabecera, un libro que se convirtió en imprescindible en la infancia de cualquier o cualquier inglés. Su papel ha sido tal que se creó ya una serie de televisión en los años setenta y actualmente Peter Jackson ha realizado una adaptación de la novela, convirtiéndola en tres películas y añadiendo elementos no presentes en el libro original. Sin el Hobbit no habría Señor de los Anillos, sin Señor de los Anillos no habría Silmarillion y sin éste último no habría Hobbit. Pero eso sí, sin el Hobbit ninguno habría existido y nadie podría haberse deleitado en la Tierra Media. 


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